ORACIÓN DEL BICENTENARIO

Tú eres la fuente de toda vida. Protege a nuestra Familias,

Para que en ellas nazca y se defina la vida humana.

Acompaña a las madres y a los padres en su misión de educadores.

A los niños, concédeles crecer en sabiduría y gracia.

Guía a los jóvenes, especialmente en sus opciones vocacionales.

Que los mayores y enfermos encuentren atención, cariño y consuelo.

 

¡Gracias, Señor, por la tierra que nos diste,

Este hermoso lugar en el mundo!

Gracias por sus ríos caudalosos y sus amplias playas;

Por sus campos fecundos y sus extensas cuchillas;

Por sus ciudades, a escala humana,

Y, sobretodo, por la gente que la habita.

Ayúdanos a vivir en este suelo

como hermanos unidos y como hijos tuyos.