DESPEDIDA A COMPAÑERAS QUE SE JUBILARON

El viernes 25 de abril se realizó en el colegio la despedida de dos compañeras, Joselyn Cancela, profesora de música y M. Isabel Devicenzi, profesora de geografía. Un grupo de compañeros, encabezado por la profesora Ana María Pertuzzatti se encargó de toda la organización. Música, un rico menú y decoración con mucho esmero del salón: presentación de las mesas, guías de globos y un "rincón" caracterizado para cada una.  Transcribimos a continuación las palabra de Saritah, al hacerle entrega a cada una, la medalla de la Virgen del Carmen.

La historia del colegio es la historia de las personas que lo habitan. Habitar no solo en el sentido de "morar", sino más bien en el sentido de "estar presente", según lo entendemos en la más rica tradición salesiana: en la memoria, en la voluntad y en la consideración.

Joselyn lleva habitando esta casa 20 años y María Isabel 36.

A Joselyn le ha tocado ayudar a otros a descubrir el mundo a través de uno de los más descuidados de los sentidos: la escucha. No ha sido fácil, porque estas generaciones últimas son hijas de lo visual. Quizá por eso cuando le pregunté a los gurises qué es lo que la caracteriza como docente, me dijeron, ¡la paciencia!... ¡qué paciencia nos tenía! Solo quien se siente escuchado, puede estar agradecido por haber diso esperado... Damos fe que es lenta para el enojo, pero cuando llega al punto del hervor ¡agarrate Catalina! Su dedicación de madre es un precioso testimonio para todos, y sin duda, disfrutamos de escuchar su risa alegre en las salidas (eventuales) de los viernes y de su despiste.

Hablando de despistes, le tocó el turno a María Isabel, quien entre climas, placas tectónicas, mapas y al ritmo de su característica voz áspera nos ha enseñado con pasión, donde estamos parados en este mundo. Socia del bollito de la cantina y del amte amigo, nunca desprecia compartirn alguna "cosita" sólida. detectada con ese radar afinado que tienen los geógrafos. Ha sido una alegría compartir con uno de mis hijos la calidad de alumnos de María Isabel. Somos muchos los que en esta casa te disfrutamos como "patrimonio familiar".

Como decíamos, hay muchas maneras de hacernos presentes. El afecto busca los caminos de manifestarse y es creativo, así que seguramente nos seguiremos encontrando en torno a Don Bosco.

Gracias por tantos años dedicados con responsabilidad, entusiasmo y entrega a la educación de los jóvenes.